Comisaría Policía Nacional, Alcalá de Guadaíra (Sevilla)

Edificios públicos

Año: 2008
Presupuesto: 2.412.690 €
Localización: Alcalá de Guadaíra, Sevilla

El proyecto de la comisaría de Policía Nacional, encargado a través de SEGIPSA por la GIESE, organismo del Ministerio del Interior, se sitúa en una parcela de 3.000 m² en la calle Maestro José Casado. La geometría irregular del solar y su pronunciada pendiente constituyen el punto de partida de una propuesta que combina eficiencia funcional, adaptación al terreno y presencia urbana.
La ordenación del conjunto busca una organización compacta, reduciendo las superficies de circulación y favoreciendo la proximidad entre las distintas áreas. Al mismo tiempo, el edificio expresa su carácter de servicio público y establece una relación con un entorno heterogéneo, donde conviven equipamientos, instalaciones deportivas, espacios de ocio y zonas verdes.
La propuesta se estructura mediante la superposición de dos bloques funcionales, diferenciados tanto en su uso como en su expresión constructiva. Aprovechando el desnivel del solar, la planta baja acoge las áreas administrativas y los servicios de atención ciudadana, como la expedición del DNI y la recepción de denuncias. La planta sótano reúne las dependencias de acceso restringido, entre ellas los calabozos y las áreas de seguridad, junto con los vestuarios, el aparcamiento y las instalaciones. Esta organización permite separar los distintos grados de privacidad y los recorridos asociados a cada actividad.
En ambos niveles, el programa se distribuye en bandas longitudinales articuladas a través de un eje de circulación de dimensiones reducidas. Estas bandas albergan los distintos paquetes funcionales, incluida la vivienda, y generan una sucesión de piezas semejantes con variaciones sutiles en sus dimensiones. Los avances y retranqueos de los volúmenes definen diferentes relaciones con el espacio exterior y aportan ritmo y diversidad a la composición.
El resultado es un edificio cuya aparente libertad formal responde a un orden interior riguroso. La adaptación a la topografía, la claridad de su organización y el juego de volúmenes permiten conciliar las exigencias de seguridad y funcionamiento con una imagen institucional cercana y vinculada a la ciudad.